domingo, 21 de marzo de 2010

Querido, me temo que nos enfrentamos a un problema, tu no me amas más, lo sé. Y quizá no hay nada que yo pueda hacer para hacerte que lo hagas. Mamá me dice que no debo molestar, que debo pegarme a otro hombre, un hombre que seguramente me merezca ¡Pero yo creo que tu me mereces! Así que lloro, ruego y pido. Ámame, ámame di que me amas. Engáñame, engáñame adelante, engáñame. Ámame, ámame finge que me amas. Déjame, déjame solo di que me necesitas. Ámame, ámame di que me amas. Déjame, déjame solo di que me necesitas, no me puede importar nada más que tú. Últimamente me he balanceado desesperadamente, paso mis noches despierta y me pregunto qué podría haber hecho de otra manera para hacerte quedarte. La razón no conducirá a la solución, terminaré perdida en la confusión. No me importa si realmente te importa, mientras no te vayas.

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